Alejandro Alcántara llama a garantizar los derechos de la diversidad sexual y anuncia próximo Parlamento de la Diversidad en Hidalgo

Pachuca de Soto, Hidalgo.- En el marco del Día Internacional contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, el diputado Alejandro Alcántara hizo un llamado desde tribuna a reconocer la lucha histórica de las poblaciones de la diversidad sexual y de género, así como a fortalecer acciones legislativas que garanticen una vida libre de discriminación, violencia e invisibilización.
Durante su posicionamiento, Alcántara señaló que hablar de diversidad no debe ser un tema incómodo, sino una conversación necesaria sobre dignidad humana, derechos y libertad. Expresó que aún existe una deuda histórica con quienes han sido rechazados en sus familias, discriminados en espacios laborales y educativos, o violentados por expresar libremente quiénes son.
“La diversidad no debe tolerarse; la diversidad debe respetarse, garantizarse y visibilizarse. Los derechos humanos no admiten excepciones”, expresó.
El legislador destacó que las luchas de la diversidad no nacieron desde la comodidad, sino desde la resistencia de quienes alzaron la voz frente al silencio, la exclusión y la violencia estructural. Por ello, afirmó que visibilizar también implica legislar, abrir espacios y reconocer a sectores que durante mucho tiempo fueron excluidos de las decisiones públicas.
En este sentido, anunció que desde la Comisión Especial de Diversidad Sexogenérica se trabaja en la realización del Parlamento de la Diversidad, un ejercicio de participación, representación y construcción colectiva que buscará llevar al Congreso del Estado las voces, ideas y propuestas de las poblaciones de la diversidad en Hidalgo.
Alcántara subrayó que el Congreso tiene la responsabilidad de construir instituciones más humanas, sensibles y cercanas a las realidades que viven miles de personas todos los días.
Finalmente, reiteró su compromiso de seguir impulsando una agenda pública que promueva un Hidalgo más incluyente, igualitario y humano.
“Nadie debe ser discriminado por ser quien es. Una sociedad verdaderamente democrática no es aquella donde todas las personas piensan igual, sino donde todas pueden vivir libres, visibles y con dignidad”, concluyó.


